Todos los días, después de comer, me lavo los dientes en la oficina.
Ayer me percaté de que me quedaba pasta sólo hasta el viernes. Esto lejos de ser un fenómeno fortuito y baladí supone un cambio en mi vida.

El aspecto del blog, mi futuro inmediato, todo se ha visto afectado. El sábado creo que estaré preparado para mostrarte qué será de mi vida después de este inesperado suceso.