Fijarse en cómo las grandes superficies han manejado el asunto de la sostenibilidad (retirada de las bolsas de plástico) permite disfrutar de una fotografía magnífica del sector de la gran distribución y plantea un escenario interesante para hablar de la importancia de la relevancia a la hora de seleccionar los mensajes en comunicación.

Sí, queda un poco raro todo esto, lo sé, pero ahora te lo explico mejor a través de los casos de las diferentes marcas o directamente con las negritas porque ahora que lo releo, el post ha quedado un poco largo. Ah! comentarte que para este post, además del análisis personal de los casos me he nutrido del Grupo de Fans de Mercadona en Facebook y de conversaciones con dos cajeras muy majas, una de Eroski y otra de Mercadona.

Propuesta de marca y comunicación: Carrefour retiró las bolsas de plástico gratuitas, y ofreció dos alternativas, comprar la bolsa reutilizable que aparece en la foto al precio de 50 céntimos, o comprar bolsas “ecológicas” por 5 céntimos. Comunicó esta iniciativa con un gran teaser y aunque no es el líder real de la categoría, su actitud sí trasladaba ése rol: gran campaña, tono institucional (había gente que pensaba que era del ministerio) y el primero de la categoría en tomar partido.

Reacción de las personas: Escepticismo y rechazo. Primero que no se aceptaba de muy buen grado que se tuviera que pagar por bolsas reutilizables con publicidad de Carrefour. Y luego que las nuevas bolsas “ecológicas” no resultaban ser tan ecológicas, en foros aparecen comentarios sobre su producción y deshecho, también contaminante.

Conclusión: como gran empresa con una enorme necesidad comercial, detrás de su movimiento hay una búsqueda de reducción de costes, no sólo no se dan bolsas gratuitas, sino que las tratan como un producto más con el que hacer negocio. Modelo tradicional: gran campaña de comunicación para vender un producto disfrazado de sostenibilidad, y esperar que el consumidor se lo crea.

Propuesta de marca y de comunicación: Juan Roig, dueño de Mercadona, apareció, como no podía ser de otra forma, para anunciar que retiraba las bandejas de corcho de sus productos frescos vegetales y se volvía al granel. En realidad esta situación era la consecuencia del medio fracaso en el envasado de las frutas y verduras, una cosa era elegir por el consumidor las “marcas de confianza”, y otra muy diferente no permitir al consumidor elegir la cantidad de manzanas que se quería llevar a casa. La decisión lejos de presentarse como una rectificación de su política, se rodeó de un alo de ahorro (reducción de costes que repercutía en una bajada del precio final del carro de la compra) y sostenibilidad (”ya que no hacemos nada con las bolsas, al menos que no se nos vea demasiado el plumero”).

Reacción de las personas: Puedes visitar tú mismo el grupo de fans de Mercadona en Facebook o tener una conversación sincera con una cajera para darte cuenta que por mucho sentimiento de pertenencia que se haya conseguido entre los clientes de Mercadona, hay puntos negros en su relación con las personas. Además de por el ya conocido deslistado masivo de ciertas marcas, el tema sostenible es una asignatura pendiente para la cadena de supermercados.

Conclusión: Mercadona sigue con su coherencia inquebrantable en términos de comunicación (compra inteligente a través de RR.PP. y apariciones estelares), aunque lo cierto es que en términos de relación con sus clientes, las grietas están empezando a aparecer.

Propuesta de marca: El consumidor en Eroski está muy implicado en la marca. Además de ser parte del negocio porque tiene consumidores-socios en el consejo de gobierno, la cooperativa cuenta con un gran número de consumidores en un panel permanente (FOCO) del que salen iniciativas que la compañía suele incorporar. La última la de la política de las bolsas de plástico. La propuesta de la cooperativa es: “Si no necesitas bolsa te hacemos un descuento de un céntimo del ticket total”. Suena lógica, de sentido común, y muy cercana a la realidad del consumidor. Justamente porque ha sido él quien la ha creado.

Reacción de las personas: Es la iniciativa mejor valorada por la página de fans de Facebook, la mejor valorada por las dos cajeras (y eso que la de Mercadona antes trabajaba en Carrefour) y aparentemente la más sostenible y ahorrativa para el cliente.

Conclusión: Nadie se ha enterado. Ni los propios clientes de Eroski, que muchas veces no son informados por las cajeras. Ni desde luego la sociedad en general. Simplemente se decidió que el mensaje no era relevante. No se necesitaba comunicar más allá que algún cartel en el punto de venta.

Viendo este panorama el cuerpo me pide hablar de la relevancia. De la capacidad de saber elegir los mensajes importantes, los que movilizan, los que acaban por diferenciar a una marca de otra. Unas veces se confía en las herramientas tradicionales de la publicidad y su capacidad de impactar para convertir en relevante una propuesta que no lo es del todo (Carrefour), otras se utiliza la credibilidad de elementos propios de la marca para imprimir relevancia a una propuesta que va perdiendo punch poco a poco (Mercadona) y en otros casos, se apoyan en comunicación mensajes que se intuyen relevantes (promociones de precio, aniversarios…) cuando realmente no lo son, y se desaprovechan las oportunidades de dar grandes noticias a los consumidores, hechos realmente relevantes (Eroski).