Vuelvo a la acción con el blog (siento el retraso) con uno de mis temas favoritos: La lucha en la gran distribución.

La campaña de Carrefour Discount que salpica nuestras parrillas

y que Dia ya le hizo su primera parte en 2009:


Ya sé que da para una larga conversación y de hecho es ahora mismo  la comidilla de los planners, pero me apetecía plantearte brevemente mi punto vista.

Entre las dos, sin ninguna duda, la de la marca madre acierta más en tono y referencias al público objetivo, además de ser muy original, divertida, audaz, inteligente y notoria. Mis dudas no vienen por temas ejecucionales, sino, por la estrategia en sí.

Teniendo claro el objetivo de la campaña: el lanzamiento de la marca económica de Carrefour. Pienso en los diferentes ángulos desde donde atacar el proyecto: por una parte desde las ventajas diferenciales frente a su competencia (la garantía Carrefour, la esencia de la confianza de la marca francesa…) o por otra parte desde el genérico de la categoría: las razones del bajo precio de la marca de distribuidor. El primero generaría una auténtica campaña de Carrefour, el lanzamiento de una marca propia y única del grupo francés, el segundo, daría una campaña de las marcas de distribución en general, fortaleciendo el genérico de la categoría.

La campaña de la que te hablo, no sólo construye hacia la categoría de las marcas blancas, en general, sino que además la ejecución provoca a la consumidora a pensar en el código publicitario, en los trucos y guiños tradicionales de la comunicación comercial. Y claro, si a una consumidora espabilada, inteligente y ávida por encontrar los precios más bajos le invitas a pensar en estas cosas plantenado la teoría: “publicidad =  productos caros”, acaba sacando sus conclusiones: “el precio más bajo lo tendrán los que hagan menos publicidad”.

Pues eso, enhorabuena Mercadona.

Y aquí puedes ver la primera campaña que Carrefour le hizo a la marca de Valencia.